La virtualización de servidores permite que varias máquinas virtuales (VM), cada una ejecutando su propio sistema operativo, coexistan en un único servidor físico. Esto da lugar a importantes ahorros de espacio, potencia y tiempo. La virtualización del servidor depende en gran medida de la red y del almacenamiento. Las máquinas virtuales crecen y requieren mayores capacidades de almacenamiento de las que un solo servidor físico puede proporcionar. Los sistemas de almacenamiento conectado a la red (NAS) y las redes de área de almacenamiento (SAN) ofrecen almacenamiento redundante y exclusivo para máquinas virtuales.